¿Qué es la facturación electrónica y porqué es tan importante hoy en día?

¿Qué es una factura?

Una factura es un documento que avala la compra-venta de un bien o el préstamo de un servicio, y más allá de amparar a los involucrados dando fe de que la transacción se llevó a cabo y de permitirle al contribuyente comprobar sus ingresos y egresos, es un documento clave en la declaración de impuestos ya que a través de ella el SAT puede reembolsar los impuestos correspondientes a los contribuyentes.

De forma tradicional, una factura se emitía en papel impreso en establecimientos autorizados por el SAT siguiendo una foliación específica para cada contribuyente dependiendo del número de facturas emitidas bajo su RFC. El emisor anotaba o imprimía los datos correspondientes a la factura en específico y la entregaba al cliente. Por su parte él debía quedarse una copia que serviría para realizar su declaración de impuestos y posteriormente resguardarla por al menos 5 años.

El problema con este sistema es que en muchos casos no podías estar seguro de que si te entregaban una factura esta fuera legal, o si la empresa que te la entregaba era legítima. Así mismo, este sistema podía ser objeto de diversos fraudes ya que tampoco había manera de comprobar quién era el receptor de dicha factura. Por otro lado, el resguardo de este tipo de facturas podría ser complicado y esto podía representar un problema importante si el SAT te realizaba una auditoría y tus documentos fiscales no estaban en orden.

Y de repente llegó el 2010 y con él, la facturación electrónica CFD, ¿Qué sucedió?

El SAT decidió implementar el sistema de facturación electrónica ya que este da total seguridad de que quien emite una factura es una empresas constituida o una persona física con actividad empresarial y esto se hace a través del Certificado de Sello Digital (CSD) del contribuyente. Este CSD es un documento electrónico que garantiza la vinculación entre la identidad de un contribuyente y su clave pública. De esta manera, quien emitiera o recibiera una factura podría tener total seguridad de su legalidad y validez. El único problema era que este tipo de facturas aún se emitían en papel y se requería de amplios espacios de almacenaje para su resguardo.

Es por esto que en el 2011 llegó el Sistema CFDI.

La facturación CFDi tiene todas las ventajas de la facturación electrónica CFD ya que también es necesario dar de alta tu RFC, firma electrónica FIEL y CSD, pero se agregó la facilidad de emitir, enviar y recibir tus facturas de forma totalmente electrónica. Esto supone un inmenso ahorro de papel, dinero y espacio ya que ahora todo puede archivarse de forma electrónica sin necesidad de imprimir, enviar y resguardar en folders, cajas o bodegas enteras. Olvídate de pagar servicios de mensajería o impresiones de facturas, gracias a sistemas de facturación como Fast Ticket ahora tan solo debes realizar un gasto mínimo para realizar toda tu facturación.

Y AHORA LA PREGUNTA DEL MILLÓN ¿ES OBLIGATORIO FACTURAR ELECTRÓNICAMENTE?

La respuesta: A partir de enero de 2014, si facturas más de $250,000 anuales estás obligado a hacerlo bajo el esquema de facturación electrónica.

Psst… ¿te damos un tip? Te invitamos a comprobar tus gastos y evitar pagar impuestos, verás que es más sencillo de lo que crees, y para que te animes usa nuestra App verás que desde la palma de tu mano facturas en segundos.